Jesus Christ Prison Ministry

Bueno señoras y señores, ¿qué vamos a hacer con el matrimonio? ¿Cómo nos relacionamos con él? ¿A quién estoy casado? ¿Qué constituye el matrimonio a los ojos de Dios? Para responder a estas preguntas y muchas más que ni siquiera sabía que tenía, volveremos a la Biblia y empezaremos desde el principio. Eso es siempre un buen lugar para comenzar.


En Génesis leemos donde dijo Dios: “No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada para él.” Génesis 2:18. Hay dos puntos aquí:

1) No es bueno que el hombre esté solo.


2) Nosotros los hombres necesitamos ayudantes que son adecuados para nosotros.


Comencemos con el primer punto. Muchos de ustedes en la prisión saben lo que es estar solo. Muy pocas personas de afuera entienden este concepto. Y cuando me refiero a solo, me refiero a solo. Sin radio, sin televisión, sin otro ser humano con quien hablar, etc. Ustedes en la prisión pueden entender si es qué han hecho un gran cantidad de tiempo. Aquellos de afuera, intentelo. Apague el televisor, el radio, el cassette y el tocador de CD y la computadora. Separese de todo contacto con los demás durante una semana y ver qué pasa. Confía en Dios cuando dice: “No es bueno que el hombre esté solo”.


Ahora viene la parte difícil. ¡Una ayuda adecuada! Hombres y mujeres cumplen perfectamente las necesidades del otro. Dios lo diseñó de esa manera. Mentalmente, espiritualmente, intelectualmente, sexualmente y socialmente. Los hombres necesitan mujeres. Las mujeres necesitan hombres. El problema surge cuando nos situamos fuera del papel y posición que Dios creó para nosotros. ¿Recuerdas cuando Lucifer se movió fuera de la posición que Dios creó para él? Mira cuánto daño y problemas él nos ha causado a nosotros y a todo el universo.


Elegir una “ayuda adecuada” no es tarea fácil en nuestro mundo de pecado. La Biblia establece lo que es un “ayuda adecuada”. Ella debe ser pura, honesta, amable, generosa, obediente, respetuosa, capaz de criar a los niños con paciencia y mantener una casa limpia, ordenada, cuidada y encantadora para su familia. No chismea, se queda en casa con los niños y trae una buena reputación a la familia.


Muchos de ustedes dicen que esperarán hasta que “hayan probado los bienes” antes de comprometerse. “No me ‘casaré’ y de esa manera no seré culpable de ‘adulterio’”. Eso no funcionará. Sólo hay una manera de probar la “ayuda adecuada” y eso es usando la guía de medir que Dios ha establecido. Así que vamos a empezar aquí.


Bueno, los Diez Mandamientos prohíben el adulterio. No hay problema diras, no me casaré hasta que encuentre a la persona adecuada. Hasta entonces, solo me acostare con otros, pero no voy a casarme “legalmente”. Eso debe satisfacer los “requisitos legales de la Ley”. No, me temo que eso no funcionará. Usted ve, si se refieres a “casado”, y estás hablando de una hoja de papel del estado o autoridad “autorizada” de la tierra, vas a quedar sorprendido.


Si quieres llegar al cielo, debes jugar según las reglas del cielo. No hay tal cosa como “papel” en el cielo. Entonces, ¿cómo sabes cuando estás casado? ¡Por usando el estándar que Dios ha establecido! ¿Cómo era en el principio? “Por eso el hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser.” Génesis 2:24. ¿Un solo ser? ¿Ser unidos? Ese es el concepto clave. ¿Cuándo estás casado? Cuando te vuelves “unido”. ¿Cuando es eso? En el momento del relaciones sexuales.


Por eso los Diez Mandamientos sólo tratan del “adulterio”. En el momento en que tienes relaciones sexuales con otra persona estás “casado” en los ojos de Dios a esa persona. Eso es simple. Recuerde, Dios mantiene todo simple. Es el hombre el que enmugrese todo. ¿Tenemos más pruebas de este concepto de “matrimonio”? Sí. “Caín se unió a su mujer.” Génesis 4:17. Ningún gobierno en aquel entonces para emitir “papel”. Estaban casados simplemente porque él acostó con ella. “Isaac llevó a Rebeca a la carpa de su madre Sara, y la tomó por esposa.” Génesis 24:67. ¿Tengo que decirte lo que estaban haciendo en esa carpa?


Pero el matrimonio fue incluso más allá de la unión física. Un hombre y una mujer podrían ser “casados” ante los ojos de Dios antes de la unión física. En Génesis 19:12-14 encontramos donde los ángeles le preguntaron a Lot si él tenía “yernos, hijos e hijas, o cualquier otro en la ciudad que pertenezca a ti”. Lot “Habló con sus futuros yernos, es decir, con los prometidos de sus hijas.” Vea, los que fueron “prometidos” fueron considerados aquellos que “pertenezca a ti.”


“Si alguien seduce a una mujer virgen que no esté comprometida para casarse y acuesta con ella, deberá pagarle su precio al padre, y fomarla por esposa.” Éxodo 22:16. Esto es muy claro. En el momento en que tienes relaciones sexuales, estás casado: en los ojos de Dios. Ahora notar que esto tiene que ver con una virgen que “no esté comprometida para casarse”. Eso es una gran diferencia. Observe lo que le sucede a los que seducen a una virgen que esté comprometida para casarse, pero no ha tenido relaciones sexuales.


“Si un hombre se encuentra en un pueblo una virgen se comprometida a casarse y acuesta con ella, llevará a los dos a la puerta de esa ciudad y los apedreará hasta la muerte -la muchacha porque estaba en un pueblo y no gritó por ayuda, y el hombre porque violó a la esposa de otro hombre. Así quitaras el mal de en medio de ti.” Deuteronomio 22:23, 24. Jesús dijo lo mismo en el Nuevo Testamento. “Pero yo os digo que todo aquel que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en su corazón.” Mateo 5:28.


Dios es tan serio con el matrimonio como lo es con su séptimo día (sábado) de reposo. ¿Por qué? Porque ambos fueron instituidos por Dios. Ambos fueron instituidos en el principio ANTES del pecado. Ambos fueron instituidos con el propósito de traernos la más alta calidad del bueno que Dios nos puede conferir. Ahora entiendes por qué Lucifer está tan ocupado tratando de destruir tanto el séptimo día (sábado) de reposo y la unión matrimonial. Ambos son uniones del más alto grado de santidad. Uno para mantener la humanidad pura entre sí, y el otro para mantener a la humanidad pura con su Dios.


Guau, usted dice, tengo muchas esposas entonces. Sí, probablemente las tengas. Puede que tengas todo un harén de esposas. En realidad, no hay nada malo bíblicamente con eso, con tal que traten a todas ellas de la manera bíblica. ¿Como es eso? “Si se casa con otra mujer, no debe privar a la primera de su comida, vestimenta y derechos maritales.” Éxodo 21:10. Sin embargo, sólo porque Dios, en el pasado, en este mundo pecaminoso, ha “guiñado” a nuestras muchas esposas, debemos obedecer las leyes de la tierra en la que vivimos. Si esas leyes prohíben a las esposas múltiples, entonces debemos obedecer la ley. Debemos obedecer la autoridad que está sobre nosotros: Dios, Familia, Estado, Empleador, etc., en ese orden.


Además, tenga en cuenta que muchas esposas o la poligamia sólo fue “permitido” por causa del pecado. El divorcio y la poligamia no formaban parte del plan original de Dios para nuestro mejor bien. Pero debido al pecado, Dios ha tenido que hacer algunos ajustes para nuestra estupidez. Eso no quebranta los Diez Mandamientos. El pecado es el quebrantar de los Diez Mandamientos.


Puesto que algunos de ustedes puedan tener muchas esposas a la vista de Dios, pueden estar pensando a sí mismos que será mejor para usted quedarse en prisión en lugar que apoyar a todas esas “esposas” que han estado acumulando. Podría ser. Por otro lado, hay una salida. Verás, Jesús dijo: “Yo te digo que cualquiera que divorcio a su esposa, excepto por la infidelidad conyugal, y se casa con otra mujer comete adulterio.” Mateo 19:9.


Vivimos en un mundo que está lleno de pecado. Hemos sido engañados por el maestro de todos los engaños. Muchos de nosotros hemos sido ignorantes a estas verdades. Por supuesto, ¿crees que Lucifer quiere que conozcas estas verdades? Por supuesto que no. Él quiere que usted peque, y peque y peque. Quiere que te quemes junto con él. Sin embargo, Jesús vino a salvar a los pecadores. Si nos arrepentimos de nuestra maldad pasada y le damos nuestros pecados a Él, Él es fiel y dispuesto a perdonar nuestros pecados pasados. Pero para recibir ese perdón, debes poner esas conductas pecaminosas detrás de ti. Ya no tengas relaciones sexuales con otra persona hasta que estés listo para casarse con esa persona y realizar sus derechos matrimoniales a lo largo de la eternidad.


¿Cómo sabes con quien casarte? Cásese con la persona que vive la vida sin pecado, justa, santa y perfecta de Cristo. Si esa persona con la que quiere casarse no está viviendo esa vida, espere hasta que lo haga, o encuentre a otra persona. Pero tú dices, ¿y si no hay más gente así? Usted podría estar correcto. Hay muy poca gente viviendo ahora en la faz de esta tierra que van a ir al cielo, por lo tanto, la mayoría no están viviendo de la manera que Dios quiere. Si ese es el caso, haga lo que Pablo dice. Lea 1 Corintios 7: 1-40. Ese capítulo entero es buena información.


Pero digamos que no puedes encontrar a nadie aquí en esta tierra. ¿Significa eso que usted nunca tendrá las bendiciones maravillosas de una esposa y niños en el cielo? De ningún modo. Pero tú dices, Jesús dijo: “En la resurrección la gente no se casará ni será dada en matrimonio.” Mateo 22:30. Eso es correcto. Todo lo que Jesús dice es perfecto y correcto. Sin embargo, ¿escuchaste atentamente lo que dijo? Usted ve, Jesús no estaba hablando de nuestra situación matrimonial en la Tierra hecha nueva, pero sólo en la RESURRECCIÓN. Eso es muy importante de tener en cuenta.


Para entender, realmente necesitamos volver y leer lo que trajo todo eso. Fueron los saduceos los que vinieron y le preguntaron a Jesús: “En la RESURRECCIÓN, ¿de cuál será esposa ...?”. Mateo 22:28. Los saduceos no creían en los ángeles, ni en la resurrección, ni en la vida eterna. Ellos creían que esta vida era todo lo que teníamos. Por lo tanto, obtener todo ahora, y lo hicieron. No importa cómo lo conseguiste, consígalo ahora porque esto era todo lo que ibas a conseguir. Estaban muy tristes ya que no creyeron en una vida después de ésta.


Lo mismo podría pasar a ti. Usted podría llegar a ser muy triste y tal vez no quiera ir al cielo si no podria tener una esposa o la esposa y una familia que ahora tienes. Pero eso no es lo que Jesús está hablando. Sólo les dio a los saduceos lo que pidieron. Sólo preguntaron acerca de la “resurrección”, entonces Él les dio sólo información sobre la resurrección.


La verdad es, mis queridos hermanos y hermanas, en la resurrección vamos a estar muy ocupados y no habrá mucho tiempo o interés en el matrimonio. Primero, tenemos que salir de este planeta. Después de resucitar, tomaremos un viaje de siete días al cielo. Entonces, hay esa pequeña cuestión de juicio. Habrá mil años de revisar los libros y superar nuestra tristeza para aquellos que no están allí. Mucho sucederá “en la resurrección”.


“La resurrección” es un proceso de mil años. La primera resurrección de los justos es sólo el comienzo del proceso. Mil años después habrá la segunda resurrección de los impíos (Apocalipsis 20: 5, 6). Todo ese proceso es el tiempo de “La Resurrección”. No habrá ningún matrimonio sucediendo durante ese tiempo.


Sin embargo, después de ese tiempo, todo se hará nuevo. “Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido.” Apocalipsis 21:1. “El viejo orden de cosas ha pasado.” Apocalipsis 21:4. Jesús dice, “Estoy haciendo todo nuevo.” Apocalipsis 21:5.


Pero tú dices, Jesús dijo que seríamos como los ángeles. Sí, pero ¿dice la Biblia en algún lugar sobre los ángeles que esten casados o solteros? ¡No! Para entender lo que Jesús quiso decir, lea Lucas 20:36. Jesús sólo habla de vivir eternamente como los ángeles. ¿Entiendes? Todo será hecho nuevo otra vez así como fue “nuevo” al principio del mundo cuando Dios lo creó nuevo para empezar. ¿Y qué creó Dios en esa nueva tierra? Él creó el matrimonio y el Sábado. Ambos nos fueron dados por Dios. Ambos fueron dados para durar eternamente. Ambos fueron dados cuando la tierra fue hecha nueva en el principio. Ambos fueron dados antes del pecado. Ambos se darán de nuevo cuando todo vuelva a ser nuevo. Vivirás eternamente, como los ángeles que obedecen a Dios.



En Isaías leemos: “Presten atencion, que estoy por crear un cielo nuevo y una tierra nueva. Las cosas pasadas no serán recordadas, ni vendrán a la memoria.” El mismo Dios de aquí está hablando a Isaías tal como Él estaba hablando con Juan en Apocalipsis. ¿Y qué pasará en estos nuevos cielos y nueva tierra? Isaías 65:17. “Como los nuevos cielos y la nueva tierra que hago permanecerá ante Mí, así su nombre y sus descendientes permanecerá. De una Luna Nueva a otra y de un sábado a otro, toda la humanidad vendrá y se postrará ante Mí.” Isaías 66:22, 23.


Mira, el Sábado continúa. Guau, ¿no es maravilloso? Dios es el mismo Dios. El mismo Dios que creó el Sábado, en el principio, continuará el séptimo día sábado en el “Nuevo” comienzo. Lo mismo ocurrirá con el matrimonio. El cielo sería un lugar muy solitario sin niños. Escuche a Jesús de nuevo. “No trabajarán en vano ni tendrán hijos para a la desgracia; tanto ellos como su descendencia serán simiente bendecida del Señor.” Isaías 65:23.


E incluso en el Nuevo Testamento Jesús confirmó la eternidad del matrimonio. Escuche a Él mientras defiende el matrimonio: “Jesús respondió: ‘Pero al principio de la creación Dios” los hizo varón y hembra. Por esta razón el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su esposa, y los dos se convertirán en una sola carne. Así que ya no son dos, sino uno. Por lo tanto, lo que Dios ha unido, que el hombre no lo separe.’” Entonces, ¿por qué los separaría Dios en el cielo? No lo hará.


Esa es buenas nuevas mis hermanos y hermanas. No tengas miedo, Dios tiene un plan mucho mejor para ti de lo que puedas imaginar. No se preocupe. Sólo ser obediente a Jesús y Él se encargará de todo lo que has soñado. El mundo nuevo será como antes del pecado entró. Fue antes de que el pecado entró en el mundo que Jesús le dijo a Adán y Eva: “Sean fructíferos y multiplíquense; llenar la tierra y someterla.” Génesis 1:28. Así será después del pecado. Seremos fructíferos y aumentaremos en número. Vamos a llenar la tierra. Para eso nos creó Dios para llenarlo y tener comunión con Él. Qué dulce compañerismo. ¡Qué Dios tan maravilloso!