Jesus Christ Prison Ministry

CONDUCTA

“Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.” Filipenses 4:8.


Simplemente me sorprende cuántas cartas recibo de personas que preguntan si es posible vivir la vida justa, santa, sin pecado y perfecta de Cristo. Ellos harán grandes esfuerzos para citar los textos que muestran que todos hemos sido pecadores. Luego preguntan: “¿Cómo podemos ser perfectos cuando la Biblia dice que todos hemos sido pecadores?”

Lo que me sorprende es que todas esta gente que afirman ser cristianos se niegan a escuchar lo que dice Jesús. La Biblia sí enseña que HEMOS (tiempo pasado) sido pecadores. Esa es una afirmación correcta. Pero eso es todo lo que es. En ninguna parte de la Biblia encontrará un versículo que indique que debemos permanecer pecadores.


Lo que la Biblia enseña enfáticamente es que aunque fuimos, o hemos sido o seguimos haciendo pecadores, NO TENEMOS QUE PERMANECER EN ESA CONDICIÓN DE ENFERMEDAD. Jesús vino a acabar con el pecado en nuestros cuerpos mortales.  Romanos 6:6, 12, 13. Toda la Biblia es un tratado sobre cómo dejar de pecar y cómo hacerse santo, sin pecado y perfecto, ahora mismo, en el poder de Jesús. 


¿Entonces cómo hacemos eso? “Por eso, dispónganse para actuar con inteligencia; tengan dominio propio; pongan su esperanza completamente en la gracia que se les dará cuando se revele Jesucristo. Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia. Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó; pues está escrito: ‘Sean santos, porque yo soy santo’.”  1 Pedro 1:13-16


Piénsalo. La razón que tu y yo llegamos en la prisión es porque estábamos pensando en cualquier cosa que fue que nos metió en la prisión. Si no hubiéramos estado pensando en lo que nos puso dentro, entonces no habría estado en esa posición y no habría sido puesto en la prisión. Guau, qué bocado. ¿Pero no lo ves? ¡Contemplando somos cambiados !!!


(Aquellos de ustedes que no han estado en prisión, no se den palmaditas en la espalda todavía.Tus pecados son más grandes ya que ni siquiera los reconocen como pecados. Sólo porque su pecado es aceptable por la sociedad, no significa que es aceptable con Dios.)


Echemos un vistazo a algunos que pensaron mal. En Hechos 8:22 Pedro le dice a Simón, que había sido bautizado a la iglesia, “Arrepiéntete de esta maldad y ora al Señor. Tal vez Él te perdone por tener tal pensamiento en tu corazón.”


¿Entendiste? El pensamiento fue la que causó el problema. Pablo nos dice en Efesios 2: 3, “Todos nosotros también vivimos entre ellos en un tiempo, satisfaciendo los antojos de nuestra naturaleza pecaminosa y siguiendo sus deseos y pensamientos.” Allí está otra vez, nuestros pensamientos. Es por eso que Santiago es directo sobre esto. Él dice, “Pero cada uno es tentado cuando, por su propio deseo malo (pensamientos), es arrastrado y seducido. Entonces, después de que el deseo (pensamientos) ha concebido, da nacimiento al pecado; y el pecado, cuando está maduro, da a luz a la muerte.” Santiago 1:14, 15.


Es por eso que Dios nos ha dado la Biblia. En lugar de poner nuestras mentes en las cosas de este mundo y toda la basura que está pasando en él, pongamos nuestras mentes y pensamientos en Jesús y en lo que es verdadero, respetable, justo, puro, amable, y digno de admiración. Guau, qué diferencia haría en nuestras vidas.


Hebreos dice lo mismo. Hebreos 3:1, “Por tanto, hermanos santos, que participáis en el llamado celestial, fijad vuestros pensamientos sobre Jesús ...”. Al fijar nuestros pensamientos sobre Jesús, nuestra actitud será la misma que la de Jesús. Tenía un amor perfecto. ¿Que es el amor? Primero de todo, aprendimos anteriormente en nuestro estudio que el amor es los Diez Mandamientos. No sabríamos lo que verdaderamente era el amor sin los Diez Mandamientos para señalarlo. Pero ahora, vayamos aún más profundamente y veamos cómo estos Diez Mandamientos pueden ser puestos en práctica en un ambiente más práctico y cotidiano.


1 Corintios 13 es el capítulo sobre el Amor. Sobre cómo demostrarlo en nuestra vida cotidiana. La mayoría de nosotros no vamos a salir y asesinar físicamente a alguien. La mayoría de nosotros no vamos a salir y cometer adulterio. La mayoría de nosotros no rompemos los Diez Mandamientos en su comportamiento más grosero. Sin embargo, es en las cosas pequeñas que necesitamos practicar el cumpliendo de los Diez Mandamientos. Así que echemos un vistazo a lo que podemos hacer en nuestra vida cotidiana.


EL AMOR ES PACIENTE


Ahora eso es difícil. ¿Cuándo fue la última vez que fuiste “paciente”? ¿Vio algo que no le gustó y saltó para cambiarlo? ¿Escuchaste algo que no estaba de acuerdo con tu manera de pensar y saltó para corregirlo? ¿Esperó a escuchar la opinión de la otra persona? ¿O dí vuelta y te fuistes con impaciencia? ¿Eres paciente con aquellos que sólo irritan la &% $ # @ de ti? Chico, necesitamos mucho trabajo en eso. ¿Qué tiene que ver la paciencia con los Diez Mandamientos? Probarse robar. Usted podría haber esperado pacientemente hasta que se lo haiga ganado en lugar de robarlo. O, podría estar robando la dignidad de esa persona al no aceptar su punto de vista, etc. ¿Puedes pensar en otros mandamientos que podría estar rompiendo?


¿Qué tal con el furor en el camino? Conducir puede probar la paciencia de cualquier persona. Trate de conducir el límite de velocidad y vea todos los conductores “pacientes” detrás de ti. Sólo trate conducir el límite de velocidad con pasajeros. ¡Paciencia! Guau, lo difícil vivir la vida cristiana. Hemos abusado tanto el término “cristiano” que se ha convertido en cualquier cosa que queremos que sea. Incluso podríamos decir: “Ese fue un matanza cristiana”. ¿Alguna vez nos detenemos para actualmente pensar?


Estoy seguro que han escuchado la “oración”, “¡Señor, dadme paciencia y dadmelo ahora mismo!” Muy pocos van a ir al cielo. Jesús lo ha hecho muy claro. ¿Estás empezando a entender? El cristianismo no es lo que crees que es, es lo que Dios dice que es. ¿Estás viviendo de acuerdo a lo que Dios dice que debes ser?


El Amor es Amable


“Y el que da a uno de estos pequeños un vaso de agua fría porque es discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa”. Mateo 10:42.


¿Amable? ¡Sí, amable! ¿Eres amable con la gente? ¿Te das de ti mismo? 


Las cosas son buenas. El dinero es bueno. Pero esas no son las amabilidades de las que Pablo está hablando. El diablo da cosas. Jesús dio de Sí mismo en bondad y hechos de atención personal. Amable. Guau, qué concepto. Tomando el tiempo de su agenda apretada para actualmente sentarse con alguien y ser amable con ellos, escucharlos y estar dispuestos a ver y disfrutar de lo que ellos están haciendo. Amable. ¿Cuándo fue la última vez que fuiste amable con alguien, como lo fue Jesús?


¿Qué tiene que ver la amabilidad con los Diez Mandamientos? Pruebe codiciar. Tal vez estás codiciando el tiempo que necesitas estar dando a otra persona. Oh dices, estoy demasiado ocupado con la práctica del coro, o actividades de la iglesia. Tal vez eres demasiado como Marta (Lucas 10:38-42) y necesita ser más como María. ¿Cuándo fue la última vez que hiciste tiempo para sentarte con Jesús? Tus obras no te llevarán al cielo. Retirarse de las actividades del coro y la iglesia por un tiempo y encuentre tiempo para ser amable con alguien y estar con Jesús. Lo que haces a los demás le haces a Jesús.


El Amor no Envidia


Para los que están en prisión, es difícil no tener envidia. Cuando no tienes nada, y ves a un preso con un armario lleno de comida, es difícil de no tener envidia. La envidia y la codicia van de la mano. Envidiamos lo que otros tienen. Codiciamos lo que tienen. Entonces robamos y matamos por lo que tienen. Es por eso que Pablo en Filipenses dice: “He aprendido a estar satisfecho con las circunstancias. Sé lo que es estar en necesidad, y sé lo que es tener mucho. He aprendido el secreto de estar satisfecho en cualquier situación, bien alimentado o hambriento, ya sea viviendo en abundancia o en necesidad.” Filipenses 4:11, 12.


Pablo estaba hablando a su amigo joven Timoteo. Quería asegurarse de que Timoteo fuera apropiadamente instruido en este asunto. En una carta a Timoteo, Pablo dijo: “Pero la piedad con satisfacción es gran ganancia. Porque no hemos traído nada al mundo, y no podemos llevar nada de él. Pero si tenemos comida y ropa, nos conformaremos con eso. Las personas que quieren enriquecerse caen en tentación y en una trampa y en muchos deseos necios y dañinos que hunden a los hombres en la ruina y la destrucción.” 1 Timoteo 6:6-9.


El escritor de Hebreos dice: “Mantén tu vida libre del amor del dinero y contenta con lo que tienes ...”. Hebreos 13:5.


Otro problema con la envidia es que tiende a producir chismes. Usted sabe cómo va, confías en un “amigo” alguna información que desea compartir, pero quiere que se mantenga confidencial. Más tarde su “amigo” se vuelve envidioso de ti por alguna razón y luego traiciona su confianza. Proverbios dice, “el chisme traiciona una confianza, pero un hombre confiable guarda un secreto.” Proverbios 11:13.


Hablando de gente malvada, Pablo dice: “Se han llenado de toda clase de maldad, perversidad, avaricia y depravación. Están llenos de envidia (allí está esa palabra envidia), homicidios, disensiones, engaño y malicia. Son chismosos, calumniadores, aborrecedores de Dios, insolentes, arrogantes y jactanciosos; inventan maneras de hacer el mal; desobedecen a sus padres; son insensatos, infieles, crueles, despiadados.” Romanos 1:29-31.


Todo a causa de envidia. El punto es, malo es malo. Un chismoso que rompe la fe y traiciona una confianza es una persona malvada. Por supuesto que no lo creerá que es, pero la Biblia dice que sí. Nunca debemos basar nuestro juicio en lo que sentimos, sino en los hechos como la Palabra de Dios lo llama. Es algo así como el fútbol. Tu, estando parado en el estadio, puede ver una jugada y sentir que estaba bien. El futbolista que hace la jugada puede sentir que estaba bien. De hecho, todo el estadio puede sentir que estaba bien. Pero si el árbitro dice que fue un mal, estaba mal y eso es todo.


Una vez más, es por eso que tan pocas personas van a ir al cielo. Ellos piensan que tienen derecho a chismorrear o calumniar, o hacer esto o aquello, ya que son “justos” y la otra persona es “pecador”. Hay personas en la iglesia que están hablando acerca de esta persona que es homosexual, o esa persona que está divorciada o alquél que hizo esto o eso. Algunos incluso llevan a otros a la corte. La Biblia dice que el que va alrededor chismeando es malo y no estará en el cielo. Mantén la boca cerrada. Practica el dominio propio.


Esta es otra parte de la envidia, mirando hacia los vecinos. Mira lo que está sucediendo en nuestra sociedad. Mira las largas horas que estamos poniendo en el trabajo, y para qué? Para las cosas de este mundo que están a punto de pasar. ¿Por qué? Nadie está contento. Todo el mundo está tratando de encontrar contentamiento. Trabajo trabajo trabajo. Comprar, comprar, comprar. Obtener, obtener, obtener.


Las consecuencias de todo esto son vidas rotas, familias rotas, relaciones rotas. No tiene por qué ser así si sigues el consejo de la Biblia. “Más vale un puñado con tranquilidad que dos puñados con fatiga ...¡corriendo tras el viento!” Eclesiastés 4:6.


“‘¿Para quién estoy trabajando?’, Preguntó, ‘¿y por qué me abstengo de las cosas buenas?’ Esto también es absurdo, y una penosa tarea!’” Eclesiastés 4:8.


Por favor, gente, calmanse, recorta, reduzca sus deseos y su envidia de lo que todo lo démas tiene. No lo necesitas. Todo lo que necesitas es lo que Jesús ofrece. Paz, salud, felicidad, gozo y vida eterna. Deja que este mundo se vaya.


Otro aspecto de esta “envidia” y “chisme” son las programas de televisión y radio. No hay nada más pecaminoso, malvado e impío que estos programas. Chismeando y metiendose en los asuntos de todos. Totalmente contra Dios. Nada de eso sirve. Todo este airear ropa sucia es sólo por dinero, fama o rencor. Pero las vidas están siendo arruinadas y destruidas. Quédense quietos, dice la Biblia, y sepan que Dios es Dios.


El Amor no es Jactancioso


“El hombre orgulloso y arrogante, - y famoso por insolente, se comporta con desmedida soberbia.” Proverbios 21:24. “El altivo será humillado, pero el humilde será enaltecido.” Proverbios 29:23.


El orgullo es una criaturita. La gente corre alrededor apuntando con el dedo a la gente diciendo: “No deberías ser orgulloso”. Sin embargo, la mayoría de los que apuntan con sus dedos están muy orgullosos del hecho de que están apuntando con el dedo para humillar al que piensan que es orgulloso. Hmmmmmm.


Usted ve, la Biblia habla sobre el orgullo bueno y el orgullo malo. Pablo habla de estar orgulloso de su “gran confianza en ti”. 2 Corintios 7:4. Nada malo con un orgullo honesto y semejante a Cristo en algo bueno. Lo que Dios y la mayoría de los humanos odian, es el orgullo que se construye sobre la estupidez, las falsedades y las mentiras. Sabes lo que quiero decir, la persona que piensa que es algo cuando realmente no lo es. Por eso no debemos compararnos entre nosotros. Las iglesias son tan orgullosas.


Pablo dice a los Gálatas que en lugar de compararse entre nosotros mismos o por nosotros mismos, la persona verdadera “probará sus propias acciones. Entonces puede enorgullecerse de sí mismo, sin compararse con otro.” Gálatas 6:4. El concepto siendo, el orgullo verdadero es realmente humillante. Si miramos dentro la Ley de los Diez Mandamientos de Dios y vemos que les estamos obedeciendo, eso es algo de lo que estar orgullosos, pero al mismo tiempo será muy humillante. Esté orgulloso de todo lo bueno que puedes hacer. Sea orgulloso de ser un cristiano. Si estás siendo cristiano, se humillará a sí mismo para ayudar a su hermano y hermana necesitados.


El Amor no es Rudo


No es egoísta, no se enoja facilmente. Estos tres corren juntos.


¿Fue Jesús “rudo”? Sí-no. Depende de qué lado de la palabra estes parado. Si ser rudo significa que alguien ha dicho o hecho algo que te ofendió, entonces sí, Jesús fue rudo. Si ser rudo a usted, significa que alguien deliberadamente se salió de su camino para causarle problemas, entonces no, Jesús no fue rudo.


Para ilustrar este punto, vaya a Mateo 15 y lea los versículos 1-16. Si usted fuera un fariseo parado allí durante este discurso, diría que Jesús fue muy rudo con usted y los fariseos. Escuche a lo que los discípulos tenían que decir mientras observaban a estos fariseos.


“Entonces los discípulos acercaron a él y le preguntaron: ‘¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esto?” Mateo 15:12. Absolutamente. Jesús incluso responde a este concepto de rudezca. Toda maldad es ofendida por la justicia. Todos los pecadores apuntarán a los justos y los llamarán “rudos” por decir esas cosas desagradables de ellos. He sido llamado vil por las personas malvadas que piensan que son de Dios. Este libro ha sido llamado, “insolente” y “del diablo”. ¿Por qué? Porque este libro y yo enseñamos la verdad, las enseñanzas de Jesús, y no quieren oírla.


Esto es lo que dice Jesús: “Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado será arrancada de raíz. Déjenlos; son guías ciegos.” Mateo 15:13, 14. Si fueras un fariseo, pensarías que Jesús fue muy rudo por decir eso. Pero usted ve, Jesús solo estaba diciendo la verdad. Los malvados odian la verdad. ¿Se salió Jesús de su camino para decir cosas malas acerca de los fariseos? No. Ellos fueron los que acercaron a Él para presentar la queja. Eso se puede leer en los dos primeros versos. Jesús simplemente estaba defendiendo a sus discípulos. En otras palabras, los fariseos lo trajeron sobre sí mismos. Mantenga la boca cerrada y no nos meteremos en tantas problemas.


Jesús ama, pero Él nunca se encogió de entregar la verdad, aunque significara ser “rudo”. Sin embargo, siempre fue entregado en el amor. Continuando, encontramos donde podríamos decir que Jesús era “rudo” de nuevo. “Pedro dijo: ‘Explícanos la parábola’ ‘¿Sigues siendo tan torpes?’, Les preguntó Jesús.” Mateo 15:16. ¿Y si fueras Pedro? ¿No creerías que Jesús te contestó de una manera rudo? Si eres honesto, creo que lo creerías. Si no, vea cómo respondes cuando alguien le dice: “¿Sigues siendo tan torpe?” Posiblemente tambien te ofenderas.


Para explicar este concepto más plenamente, nos movemos al evangelio de Juan. Juan, en el capítulo 6, está registrando un diálogo entre Jesús y Sus antagonistas. El discurso que Jesús usaba estaba causando muchos problemas entre sus oyentes. Tanto así que estaban “quejando”. Jesús les dice directamente: “Dejen de quejarse entre ustedes.” Juan 6:43. Estaban muy ofendidos ante Jesús y su manera de hablar. Ellos pensaron que Él era rudo con ellos en Su comentario. Tan ofensivo y “rudo” era Jesús que “al oírlo, muchos de sus discípulos dijeron: ‘Esta es una enseñanza dura. ¿Quién puede aceptarlo?’” Juan 6:60.


Usted ve, en el mundo de hoy, como en aquel entonces, si no somos “políticamente correctos” (P.C.) en nuestro discurso, podríamos ofender a alguien, o una iglesia o una religión o un esto o un eso. El diablo no quiere que seamos “rudos”, sino reservar la verdad a uno mismo. Jesús no temía de no ser P.C. Él enseñó la verdad.”Consciente de que Sus discípulos estaban quejando acerca de esto, Jesús les dijo: ‘¿Esto os ofende?’” Juan 6:61. Sí ofendia.


¿Debemos ser “rudos”? Absolutamente no. Debemos ser honesto, sin importar las consecuencias. No debo herir a nadie. Pero si esa persona percibe un daño sólo porque enseño la verdad, ese es su problema y no el mío. Pero de ninguna manera saldré de mi camino para ser rudo. En el amor debo ser gentil en todo lo que hago, incluyendo el enseñando de la verdad. Pero debo enseñar la verdad y dejar que las bolitas caigan donde quieran. “La Palabra del Señor los ofende.” Jeremías 6:10.


Fuera de la verdad no debemos ser rudos. No debemos desear el primer lugar, ni la mejor comida, ni la mejor ropa, ni esto ni el otro. Hagamos todo lo que esté a nuestro poder para amar con gentileza y humildad a los que nos rodean. Pero nunca hasta el punto de renunciar a la verdad.


Jesús nunca fue egoísta, nunca se enojó fácilmente. ¿Se enojo? Sí. Pero nunca sobre sí mismo. Su ira estaba dirigida contra el pecado y los que estaban lastimando a otros. Se defendió la verdad y la rectitud, pero nunca por sí mismo. Podían golpearlo, escupirle y hacer toda clase de maldad contra él, y eso estaba bien. Pero en el momento en que fueron contra la verdad, Él estaba allí para defenderla y defenderla sin herirlos.


Si quieres saber qué tan enojado se pone Dios, como debemos nosotros, solo lee el libro de Jeremías cuidadosamente. Mira qué enojado se pone Dios. Entonces, como cristiano, enojate con el pecado y la maldad en tu vida, y se niega a caminar en ella más.


¿Debemos odiar? En absoluto. Amós 5:15 te dirá que odies el mal y que ames el bien. El problema es que todos hemos sido desensibilizados por el diablo y permitimos el pecado y el mal en nuestras vidas y pensamos que está bien. No, no es. Sacalo. Enojate con el pecado. Odia el pecado. Entonces viva la vida justa, santa, sin pecado de Jesús, por empezar a conocer a Él.


NO GUARDA RENCOR


Esto es difícil. La mayoría de la gente está destruyendo sus vidas por viviendo en el pasado. Están guardando todos los males que cualquier persona supuestamente le ha hecho en realidad o en la imaginación. Su vida está siendo gastado por pensamientos de venganza y enojo. Que gasto.


Tal vez hubo errores cometidos. Pero, ¿no hemos todos cometido errores a los demás? ¿Acaso todos no hemos hecho algo que no era bueno a alguien más, ya sea sabiendo o sin saberlo? Es por eso que la Biblia es tan fuerte en el perdón. Debes olvidar. Debe dejar que el pasado sea enterrado y dejar que el césped crezca sobre el sitio del entierro. Olvídalo. Tu ira no cambiará al que te hizo mal. Tu ira solo te destruirá.


¿Tienes que vivir con alguien que te está haciendo daño deliberadamente? No. La Biblia dice que los deje. No tenga nada que ver con ellos si no quieren arrepentirse y apartarse de su comportamiento dañoso. Pero no se lleve el enojo contigo cuando se vaya. Puedes perdonarlos en tu corazón; salga y comenzar una nueva vida. No dejes que su vida perversa y miserable destruya la tuya. Déjalo ir y comience una vida nueva en Jesús. Pero haga todo lo que esté a su poder para traer la reconciliación entre ustedes dos. Eso es de Dios.


Apuntar los tantos de errores es una forma miserable de vivir. No trae ninguna satisfacción. Al final de la vida, ¿qué tendrás para recordar; nada de ningún valor. Por otro lado, si tu vida está dedicada a amar a Dios y servir a toda la humanidad, entonces tendrás una vida a la que mirar atrás que te traerá inmenso placer y orgullo. Al caminar a través de un jardín de rosas, deje de ver las espinas y mantener los ojos en las rosas. La vida será más feliz.


Esto trae el siguiente punto, la venganza. Todos cometemos errores. Pero, ¿debemos seguir haciendo sufrir a una persona por sus errores? Nos llamamos “cristianos” y luego actuamos de la manera más diabólica contra aquellos que pensamos que nos han herido o dañado. No tenemos amor, ni perdón ni gracia hacia aquellos que sentimos que nos han traicionado o nos han ofendido a nosotros o a aquellos a quienes amamos. Eso es del diablo, no de Jesús.


En Mateo 18: 21-35, Jesús da una parábola sobre el perdón. En pocas palabras, un hombre le debía al rey diez mil dólares y no podía pagarlo. Cuando el rey puso a él y a su esposa y a sus hijos a la venta para pagar la deuda, el hombre cayó de rodillas y rogó. El rey se conmovió y le perdonó su deuda. Pero cuando ese hombre salió y vio a un compañero que le debía cien dólares, lo agarró del cuello y comenzó a estrangularlo y le exigió su dinero. El compañero cayó de rodillas y rogó. Pero el sirviente lo echó en la cárcel hasta que pagó el último centavo.


Cuando el rey se enteró de esto, envió a buscar al siervo malvado y le dijo: “Malvado siervo, te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No habrías tenido misericordia de tu compañero que yo en ti?” Luego lo entregó a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que le debía.


La Biblia dice: “No fomen venganza, amigos míos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: ‘Mía es la venganza; yo pagaré,’ dice el Señor. Por el contrario: ‘Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; si tiene sed, dale de beber. Haciendo esto, haras que se avergüence de su conducta’: No seas vencido por el mal, sino vence el mal con el bien.” Romanos 12:19-21.


Si usted es el que saca la “ira de Dios” sobre su enemigo, entonces Dios no puede hacer más para castigar a esa persona. Ahora debe castigar a ti por tu maldad. Suéltalo. Déjalo. Deja ir tu ira y maldad contra aquellos que piensas que son mal, malos o malvados. Sólo te estás haciendo como ellos, no importa cómo te justifiques.


Es hora de convertirnos como Jesús y entregarnos al Amor de Jesús. Tratar a toda la gente: el malvado, el malo, el vagabundo, el asesino, los homosexuales, el abusador de niños y todos aquellos que no son de su calibre, con el mismo amor y respeto que usted desearía ser tratado por Jesús. Puedes pensar que eres mejor y que mereces ser tratado mejor por Dios. No lo eres. En los ojos de Dios, estás peor, ya que no ves tu necesidad.


Es por eso que la Biblia dice: “Les digo que muchos vendrán del oriente y del occidente, y participarán en el banquete con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos. Pero los súbditos del reino (los que hoy pertenecen a una iglesia y piensan que son cristianos) se les echará afuera, a la oscuridad, donde habrá llanto y rechinar de dientes” Mateo 8:11, 12.


Entiendes? Aquellos a quienes ustedes, el estado, la iglesia, la “buena” sociedad piensan que son malos, malvados y “no están a su nivel” serán los que se deleitarán en el cielo. Los que piensan que merecen estar allí, los “súbditos” del reino, serán echados afuera. El llanto y el rechinar de dientes no serán por los “malvados”, sino por los “justos” que pensaban que iban a estar en el cielo y ahora se están quemando. Ellos estarán llorando y rechinando sus dientes.


¿Por qué? Porque no perdonaron. Ellos no amaban. Ellos pensaban que tenían el derecho de actuar “como Dios” de acuerdo a su entendimiento perverso de Dios. Nunca estudiaron la belleza de la santidad, del perdón, de la bondad amorosa de Dios. Al igual que Lucifer, quieren el poder de Dios para odiar, hacer daño y traer venganza, pero nunca aprendieron a aceptar la mansedumbre, amor, amabilidad y perdón de Dios. Debemos dejar la “ira, odio, dolor y venganza” de los demás a Dios. Tu debes practicar los otros atributos de Jesús si quieres entrar en el cielo.


Sin embargo, mire a todos los “cristianos” que van a los tribunales contra aquellos que sienten que les han hecho daño o les han hecho mal. Los “cristianos” que afirman creer en la Biblia se niegan a escucharla o a practicar lo que dice. “Pero en cambio, un hermano va a la ley en contra de otro-y esto delante de los incrédulos! En realidad, ya es un grave falla el solo hecho de que haya pleitos entre ustedes. ¿Por qué no mejor dejar que le sean injustos? ¿Por qué no mejor ser engañado? En cambio, ustedes mismos engañan y hacen mal, y ustedes hacen esto a sus hermanos.” 1 Corintios 6:6-8.


“Como el agua derramada en tierra, que no puede ser recuperada, así tambien todos tenemos que morir. Pero Dios no nos arrebata la vida; sino que provee los medios para que el desterrado no siga separado de él siempre.” 2 Samuel 14:14.


¿Entendiste ese texto? Ese es nuestro ejemplo. Si usted piensa que alguien le ha hecho mal a usted o a su familia, etc., entonces es su deber hacer todo en su poder para traer a esa persona de vuelta a la comunión con la familia para que él “no permanezca alejado”. Eso es el verdadero cristianismo. Si usted no está haciendo eso por otros, Dios no puede hacer eso por usted, y pasarás la eternidad “alejado” de Dios. Se llama muerte eterna.


Por favor renuncie a su orgullo, odio, daño y todo pecado y deje entrar el amor de Jesús en su corazón. Perdonar. Perdonar. Perdonar. Esa es la única manera en que seremos perdonados por Dios.


El amor no se deleita en el mal,
Pero se regocija con la verdad


Con qué frecuencia caminamos por todas partes mirando lo malo en cosas y personas. Con qué frecuencia nos encontramos pensando en los aspectos negativos de la vida. ¿Cuántos “cristianos” están llenos de teorías de la conspiración. Siempre cavando por la suciedad en otros, la iglesia o algo más. ¿Por qué? ¿Para qué sirve? El amor no hará eso. El amor se regocijará con la verdad, la verdad positiva, no la verdad negativa. Esto afecta la mayor parte de lo que hacemos. ¿Que musica escuchas? ¿Qué programas miras en la televisión? ¿Qué videocintas, DVD o películas ves? ¿Qué libros lees? ¿Con qué conversaciones estás involucrado?


Esto nos devuelve a Filipenses 4:8, “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto mediten.”


Sin embargo, creemos que eso no se aplica a nosotros. Vamos a una película, o ver un video, DVD o Tele. Escuchamos cierta música y pensamos que podemos aguantar esto. Creemos que estamos por encima de la admonición dada en la Biblia. Que somos más fuertes que Dios. Y entonces nos preguntamos por qué nuestras vidas están tan llenas de dolor y tristeza. Por qué nuestro estado emocional está golpeado y deprimido. Es porque no estamos escuchando a Jesús. Estamos en el terreno de Satanás y él nos está golpeando. Es hora de salir de su tierra y seguir a Jesús al cielo. Salga del lodo y póngase de pie sobre la Roca. Ahí es donde está Jesús. No puedes llegar al cielo si no sigues a Jesús.


El amor se deleita en la verdad. Si su iglesia, denominación, ministro, amigo, música, video, programas de televisión no le están enseñando una verdad positiva que le hará perfecto en Cristo, ¡APAGUELOS! Tu vida será más rica y más feliz si sigues a Jesús en todos los aspectos de tu vida.


El Amor nunca Falla


¿Significa eso que vas a ir al cielo porque Dios te ama y su amor nunca falla? No. Su amor nunca falla, pero a menos que tengas Su amor, no vas a ir al cielo. Su amor no puede hacerle entrar al cielo. Sólo puede proporcionarle el camino al Cielo. Pero tu debes seguir ese Camino. Ese Camino es el Camino del Amor. El Amor son los Diez Mandamientos (2 John 1:6). Acabamos de ver cómo debemos cumplir esos Diez Mandamientos en cada detalle minucioso de nuestras vidas. Nunca fallan.


No hay duda de que, es trabajo. Mantener nuestros ojos en Jesús es un trabajo muy duro. El diablo ha inventado más formas que nunca antes imaginables para mantener tus ojos fuera de lo que es verdadero, respetable, justo, puro, amable, digno de admiración y merezca elogio. La realidad triste es que nos sentimos como en casa con la mayoría de sus invenciones.


Pero tú dices: “Cuando Jesús venga, Él me cambiará y me obligará a ser bueno en el cielo. No voy querer ser pecador allí.” Me temo que no, mi amigo. Mira, no hay policía en el Cielo. El gobierno de Dios no es gobernado por la fuerza. No hay ningún oficial de policía en el cielo. Ni una celda de la cárcel. Ningún límite de velocidad. Ningún código de construcción. No hay ningún regulación gubernamental. No, sólo diez simples mandamientos: el Pacto de Amor. Eso es todo lo que una persona justa necesita. Si Dios pudiera forzarte a ser bueno en el cielo, Él lo haría aquí en la tierra.


Usted ve, las únicas gente que Jesús puede llevar al Cielo son aquellos que están viviendo la vida Celestial ahora mismo. Si no estás, voluntariamente, viviendo la vida Celestial ahora, no la vivirá en el Cielo. ¿Por qué? Porque la salvación y la vida justa es una elección. Puedes vivirlo ahora, si quieres. Si no quieres, no lo serás. Y si no lo es ahora, no serás entonces. Dios no puede forzarte a la justicia. Las leyes sólo son neCésarias para mantener el corazón malvado bajo control. Puesto que no habrá corazones malvados en el Cielo, no habrá necesidad de leyes ni de imposición de la ley. Todos los que están en el Cielo estarán allí voluntariamente. Ellos estarán allí porque ellos aman la ley de Dios y quieren guardarlo - todo de corazón.


Algunos pueden argumentar que son lo que son debido a sus genes o código genético. Que sería a diferencia de ser un cristiano condenarlos o destruirlos por “haber nacido de esa manera”. Creo que la ciencia médica descubrirá que los genes no están establecidos, sino motivados. Los genes pueden ser cambiados, es decir, activados o desactivados, se vuelven dominantes o latentes. ¿Cómo es esto posible? La Biblia nos dice cómo.


Dios, que nos creó, creó genes para ser motivados por nuestro comportamiento y nuestro pensamiento. “Pues como los pensamientos de su corazón son, así es él ...” (BBE) Pr 23:7 Estos patrones de pensamiento que entonces crean patrones de comportamiento entonces serían transmitidos. “... a la tercera y cuarta generación de aquellos que me odian, pero mostrando amor a mil generaciones de aquellos que me aman y guardan mis mandamientos.” Éxodo 20:5, 6.


Ahora comprendemos el concepto de lo que Dios ha estado tratando de transmitirnos desde el principio de los tiempos. A Caín dijo: “Si haces lo bueno, ¿no serás aceptado? Pero si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. Debes dominarlo.” Génesis 4:7. En el Nuevo Testamento dijo:. “... continúa obrando vuestra salvación con temor y temblor, ...” Filipenses 2:12. Sabía que el “amor” nunca compensaría por el trabajo. Sólo por el poder del Amor de Dios a través de nuestro duro trabajo serríamos, el poder de Dios con nuestro poder, capaz de cambiar el código genético del ADN del pecado en nuestras vidas.


“Bygren y otros científicos han acumulado evidencia histórica que sugiere que las condiciones ambientales poderosas (cerca de la muerte por hambre, por ejemplo) pueden de alguna manera dejar una huella en el material genético en los huevos y el esperma. Estas huellas genéticas pueden poner en cortocircuito la evolución y transmitir nuevas características en una sola generación.” Por Qué Su ADN No Es Su Destino, por John Cloud Wednesday, Time Magazine, 06 de enero 2010.


Por cierto, el amor de Dios nunca falla, pero Él sí lo retira. “Cuando llamé, no escucharon; ‘así que cuando llamaron, yo no quería escuchar’, dice el Señor Todopoderoso.” “El rebaño me detestó, y yo me cansé de ellos y dije: ‘No los apacentaré más. La que ha de morir, que muera; y la que ha de ser destruida, que sea destruida; y las que queden, cómanse la carne unas a otras.’” Zacarías 7:13; 11: 8, 9. ¡Su elección! Obedezca y reciba el amor de Dios que nunca falla, o desobedezca y salga del amor de Dios que nunca falla.


Sin embargo, Dios sabe que necesitamos una ley de principios para que entendamos lo que es “amor”. Sin el verdadero amor de Jesús en el corazón, el hombre debe ser gobernado por leyes. Desde la década de 1960 cuando las iglesias minimizaron la importancia los Diez Mandamientos y se encapricharon de la filosofía “Tú estás bien, yo estoy bien”, “Salvo por Gracia”, las leyes de la tierra se han más que triplicado. Con la Ley de Dios en el corazón, no necesitas tantas leyes del hombre. Sin la Ley del amor en el corazón (Diez Mandamientos), necesitas más y más leyes y reglamentos para controlar el corazón malvado del hombre.


Los islamistas militantes también afirman amar a Dios. Corren alrededor alegando que Alá es bondadoso y misericordioso; mientras te cortan la garganta y te cortan la cabeza. Se han comprometido a obligar al mundo a aceptar a Alá como el único Dios. Los que no aceptan a su dios serán cortados a pedazos, mutilados y torturados.


La próxima vez que escuches a su pastor, a su iglesia, a su amigo o a alguien que hable de, “todo lo que necesitamos es amor”, ¡cuidado! ¿De qué amor está hablando? El amor de “mis derechos”, “debes creer como yo creo”, o el amor de Jesús que se humilló a Sí mismo y sirvió a otros y permitió que otros caminaran sobre todos Sus derechos. Ese es el único amor que irá al cielo.