TEOLOGÍA

Antes y Después
Lavado de Cerebro
Fe
Situación de La Vida Real
Fe y Dios
Jesús como Hijo
Prueba de la Biblia
Bondad
Conocimiento
Plan de Salvación
Antiguo Pacto
Lugar Santísimo
Atrio Exterior
Lugar Santo
Nuevo Pacto
Primer y Más Grande Mandamiento
Dominio Propio
Perseverancia
Piedad
Bondad Fraternal
Amor
Aumento de Medida
Conocimiento II
Gracia
• Un Historia de Gracia
Obras
Jesús nuestro Salvador
Romanos Siete
Romanos 3
Falsos Profetas
Almas y Muerte
Oración
El Sábado
Maldad
Rectitud
Prueba de Discipulado

 

 

ORACIÓN

La oración es simple. Pero qué difícil algunas personas y iglesias lo hacen. “Tienes que hablar en lenguas”, “Debes ser matado en el espíritu”, son dos de las expresiones escuchadas en algunas iglesias hoy en día. Pero ¿qué dice la Biblia? “Entonces Jesús dijo a sus discípulos una parábola para mostrarles que deben orar siempre y no desanimarse.” Lucas 18:1. En la parábola Jesús contó de una mujer a la que hicieron algo injusto. Seguio yendo y yendo y yendo al juez con su súplica para que la conceda justicia. Finalmente el juez dijo, “Aunque no temo a Dios ni tengo consideración de nadie, como esta viuda no deja de molestarme, voy a tener que hacerle justicia, no sea que con sus visitas me haga la vida imposible.” Lucas 18:4, 5.

Hay dos lecciones que aprender aquí. La primera es obvia: decir lo que piensa. Orar frecuentemente. Deja Dios saber lo que necesitas, y para qué estás agradecido. Orar y no te rindas.

La otra es la ausencia de “lenguas”. Jesús no enseñó a sus discípulos cómo hablar en “lenguas” para ser escuchado o aceptado por el Padre. Él sólo quiere que hablamos en cualquier idioma podemos expresarnos más elocuente. “Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alerta y perseveren en oración por todos los santos.” Efesios 6:18. Una vez más, ora con peticiones y ruegos, no las “lenguas”. Manténganse alerta y “en la iglesia prefiero emplear cinco palabras comprensibles y que me sirvan para instruir a los demás, que diez mil palabras en lenguas.” 1 Corintios 14:19.

Cuando los discípulos acercaron a Cristo y le pidieron que les enseñe como orar: él les mostró el principio de cómo orar. “Ustedes deben orar así: ‘Padre nuestro en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan cotidiano. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno.’” Mateo 6:9-13. Existen cinco puntos principales en el “Padre nuestro”.

1. Reconocer que Dios es nuestro padre y mantenga su nombre en reverencia.

2. En todo lo que pedimos, debemos recordar que nos sometemos a la voluntad de Dios siendo cumplido.

3. Hoy es lo único que necesitamos que ocuparnos. Orar por lo que se necesita ahora.

4. Debemos perdonar como esperamos ser perdonados.

5. Pida el poder de rechazar la tentación y decir “NO” al pecado en nuestras vidas.

Otro punto es, no hay nada enseñada por Jesús en cómo orar en lenguas. ¿Se olvidó Jesús esa parte? No creo. No era importante. No sólo no era importante, él no quiere que oremos en las “lenguas” de hoy. Verás, las “lenguas” Pentecostales de hoy no son las lenguas del libro de Hechos. A fin de comprender la diferencia, debemos humillarnos y recuerda que Jesús siempre habla la verdad. Incluso cuando Él está callado sobre un tema, debemos reconocer que él está hablando la verdad. Nunca trate de añadir o sustraer nada de lo que ha sido enseñado.

La Biblia nos da una clara indicación de cómo orar y cómo no orar. Indica claramente la oración que es de Dios y la oración que es del diablo. Recuerde que para cada manera verdadera de hacer algo que el diablo tiene una falsificación. Debes estudiar y humíllate delante de la palabra de Dios y ponte a prueba por la palabra y la palabra solo. Si tus acciones no está a la altura de la palabra de Dios, dejar de hacer lo que no está a la altura y empezar a hacer lo que está a la altura.

Primero echamos una mirada una oración que es del diablo. La Biblia nos da un vislumbre de tal servicio en 1 Reyes 18. Israel se ha rebelado contra Dios y ha convertido al culto de Baal y Asera. Dios envió a Elías para celebrar una reunión de despertamiento religioso. Elías desafía a los profetas de Baal y de Asera a un enfrentamiento. Los profetas de Baal y Asera aceptaron y vinieron preparados. Construyeron su altar y rezaban a sus dioses para enviar fuego del cielo en respuesta a sus oraciones. En los versículos 26 a 29 vemos un ejemplo de un servicio de adoración pagana.

1. Gritaron

2. Bailaron alrededor del altar

3. Se acuchillaron y cortaron

4. Eran frenéticos

1. Empezando con la primera, podemos ver que estaban gritando. Entrar en muchas iglesias y verás el ministro o gente gritando. Como Elías burló de ellos, tambien hago yo a esta gente. ¿Qué le pasa con tu dios que tienes que gritar a él? esté ocupado? ¿O de viaje? ¿O tal vez esté meditando? “¡A lo mejor se ha quedado dormido y hay que despertarlo!” Mi Biblia dice, “Quédense quietos (callate) reconozcan que yo soy Dios.” No tengo que gritar a él. Él sabe lo que necesito antes de hablar. “El Señor conoce los pensamientos humanos.” Salmo 94:11. Él lee mi corazón. En silencio es el alma encontrada en Dios.

2. Bailando alrededor del altar. Sí, en muchos servicios encontrarás mucho de bailando alrededor. ¿Pero es de Dios? ¡No! ¿Donde se lo muestra en la Biblia que Jesús bailaba en la sinagoga? Jesús es mi ejemplo. ¿Es tuyo? La unica referencia a bailar ante el Señor es David. Y eso no estaba en la iglesia. Era trayendo el arca del Pacto a la ciudad de David. También debes saber que David desvestió durante este baile. ¿Vas a desnudarse y bailar en la calle público como hizo David? Si usted declara seguir el ejemplo de David en uno debes seguir en el otro. Sin embargo, teniendo en cuenta cuánto David temía a el Señor y le reverenciaba, dudo seriamente que su baile era como nada que veas sucediendo en las iglesias de hoy. Puesto que la Biblia no describe el baile que hizo David, cómo atreve nosotros a “bailar” ya que no sabemos qué tipo de baile era. Esto no era una “lección de baile”, no nos enseñan cómo bailar ante el Señor. Probablemente era un baile sagrada de algún tipo. Donde hay silencio, no debemos asumir.

3. ¡Frenético! Algunos de los servicios y los que hablan en lenguas pueden hacersen bastante frenéticos. Cayendose y retorciéndose alrededor en el piso, balbuceando y gritando, nada de eso es del Señor. Hay un espíritu que está en control, pero no un espíritu de Jesús. Este caerse y retorciéndose también se demuestra en la Biblia. Pero no es de Dios. Vaya a Marcos 9:17 - 27. Un padre trajo a su hijo a Jesús. Un espíritu poseyó al muchacho. Cuando el niño estaba poseído el espíritu derribía al muchacho hasta el suelo causandolo espumar de su boca, crujir los dientes y se volvió rígido. Se parece como muchos servicios de adoración a mí. Debe ser el espíritu mal. No quiero adorar a ese espíritu. ¡No quiero ese espíritu dentro de mí! ¿Y tú?

Cuando el padre trajo el niño a Jesús, el espíritu “tan pronto como vio a Jesús, sacudió de tal modo al muchacho que éste cayó al suelo y comenzó a revolcarse echando espumarajos”. Jesús permitió el espíritu demostrar su poder. Él quería asegurarse de que hemos entendido la diferencia entre la obra de Dios y la obra del diablo. Tienes que hacer lo mismo. Mire alrededor de sus servicios de adoración y ver qué espíritu está allí. Usar la Biblia como su guía. Si es como se muestra arriba, corre!

Ahora es el turno de Jesús. Él toma al niño y expulsa el espíritu. Entonces él lo toma “de la mano y lo levantó, y el muchacho se puso de pie.” ¿Ver la diferencia? Cuando Jesús y el espíritu de Dios entra en una persona, esa persona se pone de pie. Se hace completo. Él tiene control completo de sí mismo. Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Él no tendrá nosotros actuando como animales y monstruos. El espíritu de Dios hace hombres y mujeres dignos de nosotros.

Otro ejemplo de esto se encuentra en Lucas 8:26-35. Jesús y sus discípulos aterrizaron en el país de los gerasenos. Cuando desembarcaron un hombre poseído por el demonio corrió hacia ellos. Gritó, cayó a sus pies y gritó en la parte superior de su voz. ¿Ver los paralelos iguales? “Los espíritus malignos, al verlo, se postraban ante él.” Marcos 3:11.

Jesús entonces expulsó los espíritus malignos y llenó el hombre con el espíritu bueno. Cuando la gente del pueblo vino a ver, encontraron al hombre “sentado a los pies de Jesús, vestido y en su sano juicio.” Ese es el poder del evangelio. Jesús se levanta y nos devuelve a nuestra “sano juicio”. El diablo derriba y quita su “sano juicio”. Pablo dice lo mismo. “Sin embargo en la iglesia prefiero emplear cinco palabras comprensibles y que me sirvan para instruir a los demás, que diez mil palabras en lenguas”. 1 Corintios 14:19. “Porque Dios no es un Dios de desorden sino de paz”. 1 Corintios 14:33. “Pero todo debe hacerse de una manera apropiada y con orden”. 1 Corintios 14:40.

Sin embargo, el punto más importante es, “El don de profecía está bajo el control de los profetas.” 1 Corintios 14:32. Notar, el espíritu de Dios nos permita controlar a Él. Él no toma el control de nuestros cuerpos. Eso iría en contra de todo lo que Dios representa: libertad de voluntad. Nuestra voluntad y el espíritu de Dios deben trabajar juntos.

Mirando a otros textos llegamos a la misma conclusión. “Él me dijo: ‘Hijo de hombre, ponte en pie.” “El espíritu entró en mí, hizo que me pusiera de pie.” “Entonces el espíritu de Dios me levantó.” “Él Señor puso su mano sobre mí, y me dijo: ‘Levántate y dirígete’”. “Entonces el espíritu de Dios entró en mí y hizo que me pusiera de pie.” “El espíritu me levantó.” “El Señor dijo a Josué, ‘Levántate’!” “Jesús le dijo al hombre de la mano paralizada, ‘Ponte de pie frente a todos.’” Ezequiel 2:1, 2; 3:12, 22, 24; 11:1; Josué 7:10; Marcos 3:3.

Mi querido amigo, no seas engañado. Jesús vino a darnos un espíritu nuevo. El viejo nos ha atado abajo al pecado demasiado tiempo. Dios quiere librerarnos para arriba del espíritu de comportamiento animal. Él quiere darnos un espíritu de libertad, dignidad y dominio propio. Levantate y salir de esas iglesias que están atandote abajo al pecado.

Las lenguas de Hechos son simplemente eso, lenguas que hablaban diferentes idiomas del mundo. En el tiempo de Pentecostés miles de judíos de “todas las naciones bajo el cielo” estaban en Jerusalén. Los discípulos no tenían tiempo para aprender todas sus idiomas. Dios les proveyó con la habilidad de hablar sus lenguas: idiomas. Eso es todo lo que es. No es importante para la salvación en cualquier aspecto. Si era, Adán habría tenido que hablar en lenguas. Elías habría hablado en un lengua balbuceo. Juan el Bautista y Jesús serían documentados como haber hablado en lenguas balbuceo. Pero el Dios que nos oye antes de que hablamos ni necesita que hablamos. ¿Cómo se salvaría una persona “sordo y mudo” de lo contrario?

Dos aspectos más acerca de “lenguas”. Si esas “lenguas” no están enseñando las enseñanzas de Jesús: Deje de pecar, sea perfecto y cumple los Diez Mandamientos para ganar tu vida eterna, ellos no son de Dios. Este libro está escrito en “lenguas”, las lenguas de los que hablan Español. Es el espíritu de Dios porque este “lengua” te enseña las enseñanzas de Jesús. “Si hablo en lenguas de hombres y de ángeles, pero no tengo amor...” (1 Corintios 13:1). Recuerde que el amor es el cumpliendo de todos los Diez Mandamientos (Deuteronomio 11:1).

El segundo aspecto es, “Somos testigos de estas cosas, y así es el Espíritu Santo, a quien Dios ha dado a aquellos que le obedecen”. Hechos 5:32. Aquellos que afirman que son de Dios y “tiene el espíritu” pero no están obedeciendo los Diez Mandamientos no tienen el espíritu de Dios. Es así de simple. (2 Juan 1:8-11).

No, la enseñanza de Jesús es, “Y al orar, no hablen solo por hablar como hacen los paganos, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.” “Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.” Mateo 6:7, 8, 6.

Jesús y Jesús sólo. No dejes que una iglesia, un ministro, un pastor o un sacerdote intenta decirle “lo que significa”. Jesús ya ha hecho eso. Si esa gente no están de acuerdo con Jesús no tengas nada que ver con ellos. Ellos no son de Dios. La oración es un tiempo especial para los cristianos. Es un tiempo cuando podemos entrar en la presencia de Dios y dejarlo todo por fuera. Él tiene un gran hombro para descansarse. Un gran oreja para escuchar.

Permíteme darte dos experiencias personales de oración. Me podria dar cientos pero estos dos podría ayudarle. Un amigo en prisión que estudiaba conmigo y había aceptado la verdad se enfermó. Llegó y preguntó si tenía algo para quitar el dolor. Le dije que no pero que yo le iba a dar lo que yo tenía. Me colocó mis manos sobre su cabeza y silenciosamente le preguntó a Jesús para curarlo. Regresó casi una media hora más tarde y me dijo que ya no estaba enfermo.

Otro ocasión estuve estudiando en una mesa en el piso del dormitorio. Nos pidieron ir a nuestras literas o salir por fuera para que el piso podría ser limpiada. Decidí salir por fuera. Cuando llegué afuera estaba lloviendo. Me di vuelta para regresar por adentro pero la puerta se había cerrado. No quería mojarme. Levanté mi mano a Jesús y le pidió que detuve la lluvia hasta que abren la puerta. La lluvia cesó encima de nuestro yarda, las nubes pasaron y las estrellas salieron. Cuando la puerta se abrió una hora después estaba lloviendo a cántaros otra vez. Gracias Jesús. Santiago 5:16.

4. Un aspecto más importante de la oración es silencio. Debemos escuchar con el corazón. Debemos permanecer callados ante Dios. Después de verter hacia fuera de nuestros corazones en cambio debemos escuchar. En mi experiencia he descubierto que cuatro veces al día es una necesidad para mi crecimiento cristiano. Por la mañana, mediodía, cena y hora de dormir. Poniendo todo a un lado en esos momentos reconozco que Dios es la parte más importante de mi vida.

Es fácil quedar atrapado en un proyecto, familia, trabajo y entretenimiento, etc. y pensar, “Oh, Dios puede esperar, lo haré más tarde”. Pero antes de mucho tiempo nos han pasado días sin Dios. Si no eres tan preocupado de Dios, Él no será tan preocupado de ti. Si no haces tiempo para Él, Él no hará tiempo para usted. Si sientes que Dios está muy lejos tal vez es porque te has mudado lejos de Él. Es hora de venir a casa, como el hijo pródigo.

Lo que hice era empezar en Génesis. Yo solía orar y leer cuatro páginas de la Biblia. Esta secuencia, oración y leyendo cuatro páginas, luego fue mantenido cuatro veces al día. Encontré que yo podía leer la Biblia dos a cuatro veces en un año. Esto me mantuvo familiarizado con la Biblia. Pero lo más importante, me mantuvo entona con Dios. La relación era necésaria para conquistar pecados en mi vida.

Un aspecto que va junto con la oración es el ayuno. En el mundo de hoy podría ver o escuchar de personas que están tratando de ganar su camino a Dios a través del ayuno. Incluso podría ser tentador unirse a ellos. Ayunando es tanto una cosa de “hacer” que nos hace sentir que estamos haciendo algo. Mucho como yendo a la iglesia. No lo hagas. Una vez más, no puedo enfatizar suficientemente el punto de que la mayoría de que el mundo “Cristiano” enseña viene del paganismo. El verdadero ayuno no es yendo sin alimentos durante largos períodos de tiempo. En ninguna parte en la Biblia mandó Dios a nosotros ayunar (ir sin comida) para la salvación. Por ninguna parte es ese tipo de ayuno mandado por justicia. La Biblia sí nos dice que ayune. Pero el ayuno de la Biblia no es lo que enseña el mundo. Permítanme compartir con usted solo un vistazo de lo que Isaías dice acerca del ayuno verdadero. ¿“No es este el tipo de ayuno he escogido: romper las cadenas de injusticia y desatar las correas del yugo, poner en libertada los oprimidos y romper toda atadura? ¿No es compartir tu pan con el hambriento y dar refugio a los pobres sin techos, vestir al desnudo y no dejar de lado a tus semejantes?” Isaías 58:1-10.

¿Ver que diferentes son los requisitos de Dios en comparación del hombre? Que lastima que ya no estamos haciendo lo que Dios manda pero corriendo alrededor para ver cuánto podemos ir sin comer. No te va hacer un poco de bueno eternamente.

Textos Relacionados

Génesis 3:8-10 	                  Éxodo 14:14 
Números 22:28 1 Samuel 12:16
2 Samuel 7:18 2 Samuel 23:2
1 Reyes 8:22, 54 2 Reyes 20:5
1 Crónicas 29:20 2 Crónicas 6:13, 39
2 Crónicas 7:3, 14 2 Crónicas 20:18
2 Crónicas 24:20 2 Crónicas 29:28, 29
Esdras 9:5, 6 Esdras 10:1
Nehemías 8:5, 6 Nehemías 9:20, 30
Salmo 5:3, 7 Salmo 37:7
Salmo 55:6 , 7, 17 Salmo 88:13
Salmo 119:48, 97, 99, 164 Isaías 1:15
Ezequiel 36:26, 27 Daniel 6:10
Miqueas 3:8 Habacuc 2:20
Sofonías 1:7 Zacarías 1:2-4
Mateo 6:5-13 Marcos 1:35
Marcos 3:11 Marcos 5:2, 5-7; 6:46
Marcos 9:17, 18, 20, 26, 27 Marcos 12:40
Lucas 4:33, 35 Lucas 5:16; 6:12 Lucas 8:27, 28, 35 Lucas 9:39-42
Lucas 20:47 Lucas 22:44