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Jesús como Hijo


Una pregunta que surge es qué hacer con el aspecto de Jesús como “Hijo”. ¿Cómo puede ser Jesús “Dios” cuando Dios envió a su “Hijo”? La palabra “Hijo” parece indicar a una persona que nació o vino a la existencia en un punto específico en el tiempo. Juan 3:16 fue ambiguo durante unos años.

Pero con la comprensión del concepto de Dios como acabamos de aprender, el texto - Juan 3:16 - se hizo sentido perfecto. Ya hemos hecho el caso explicando que “Dios” no es una persona. Es un título, como presidente y una calidad, como el amor. Entender esto nos ayuda a reconocer que no era una persona que envió a Su Hijo, pero una calidad, una esencia, un atributo que envió Jesucristo a morir por nosotros.

Durante la Tormenta del Desierto en 1991, el Sr. Bush tuvo que tomar una decisión. Como Sr. Bush, no quiso enviar hombres a luchar en una guerra con Irak y mueren. Él odiaba la guerra. Pero como un titular del título, “Presidente de los Estados Unidos”, él tenía que hacerlo. La calidad, atributo de Presidente, lo requirió a sostener el oficio del Presidente.

El atributo, la calidad, del “título de Dios” es Amor. Cuando el pecado invadió el mundo, el atributo del título de Dios y los Titulares del título Dios fueron compelados a actuar fuera de ese atributo. Ese atributo de amor compeló a Jesús a luchar contra el invasor y dar Su vida por Sus hijos. (Mismo contigo cuando llegas de ser un cristiano).

Una persona tal vez verá a un niño siendo abusado y puede ser que no actuará. Pero una persona con el título y atributo de padre, especialmente el padre de ese niño, actuará! El atributo le compela.

¿Qué hacemos entonces con el título “Hijo de Dios”? ¿Fue Jesús traido a la existencia y tiene un principio? ¡No! Muchos usan la frase, “Yo soy el principio y el fin” para argüir que Jesús fue nacido a la existencia o creado y no es Dios sino un Hijo de Dios. Pero si eso fuera el caso entonces Él también debe tener un fin. Pero sabemos que Él nunca va a tener un fin así como Él nunca tuvo un principio. Él siempre ha existido. El término “principio y el fin” es sólo una expresión de ilimitado. Pues ¿qué hacemos con “Hijo”?

Cuando reconocemos que Dios es un título, “Hijo de Dios” se hace más claro. Ves, Yahvé, Jehová, Jesús, es la única entidad con el título de Dios quien pasó a través de el proceso de “nacimiento”. A diferencia de nosotros, que entró en existencia en el momento del nacimiento, Jesús no lo hizo.

Él que es por los siglos de los siglos, simplemente alteró su estado de existencia y pasó a través de el proceso de nacimiento. Ahora el Anciano de Días, la otra persona con el título de Dios, podría llamarlo “Hijo”. El “título de Dios” ahora tenía un Titular del “Titulo Dios” que pasó por el proceso de nacimiento.

Jesús, quien es el Titular del título de Dios, es también Titular del título de nacimiento “Hijo”. Ningún otras personas del “Titulo Dios” tienen este título de “nacimiento”. El Anciano de Días nunca pasó a través de el proceso de nacimiento. El Espíritu Santo nunca pasó a través de el proceso de nacimiento. Sólo Jehová hizo. Él verdaderamente es el “Hijo” de Dios.

“Pero, Ephratha Belén, aunque eres pequeña entre los clanes de Judá, de ti llegará para mí uno quién será el gobernante sobre Israel, cuyos orígenes son de viejo, de antigüedad”. Miqueas 5:2.

Anteriormente cuando estudiamos, fue demostrado que el Anciano de Días y Jesús tienen cuerpos físicos. Ambos tienen carne y sangre, ya que nosotros somos creados a su imagen y semejanza. Sin embargo, muchos apuntarán a Juan 4:24 y declara que Dios es un Espíritu y creen que no tienen cuerpo ni forma. Si este fuera el caso la Biblia sería una mentira y no tendríamos ninguna salvación. Pero hay una explicación sencilla a ese texto.

Siempre debemos leer el versículo entero y Biblia, para aprender la verdad. Aquellos que utilizan sólo un porción de un texto sin considerar el resto de la misma pueden hacer necios de sí mismos. 2 Pedro 3:16 se hace esto muy claro. El versículo entero dice, “Dios es espíritu y sus adoradores deben adorar en espíritu y en verdad”.

Si la palabra “espíritu” está hablando de un falta de forma física entonces estamos en un predicamento serio. Ninguno de nosotros faltamos una forma física y real. ¿Cómo vamos a adorar a Dios desde que tu y yo somos “carne y sangre” y no un espíritu? Eso haría ningún sentido en absoluto! Pero si dejamos que la Biblia explica a sí mismo, todo se hace perfectamente claro.

Juan 6:63 dice, “Las palabras que he hablado son espíritu y son vida.” Esto muestra claramente de lo que Jesús está hablando no es un estado de ser físico, sino un estado de ser espiritual. Que Dios quiere son gente que lo adora espiritualmente en la verdad para que podríamos tener vida. Hay dos espiritualidades luchando por el control de nuestras almas. Debemos luchar contra el uno espíritu y permitir el otro controlar a nosotros. Debemos convertirnos espiritualmente justos por medio de la obediencia a las enseñanzas de Jesús. Estos son el único adoradores de “espíritu” que Dios aceptará.

Antes de terminar esta sección me gustaría clarificar dos ejemplos importantes que parecen causar tantas problemas a los simples de mente. Nombres. Hay aquellos que traerán en discusión la genealogía de Jesús en los libros del Nuevo Testamento y mostrar que no están de acuerdo con uno a otro. Hay nombres diferentes y algunas con más nombres y algunos con menos.

Me gustaría responder a eso tan simplemente como pueda. Permítanos usar nuestros propios ejemplos de nombres de hoy. Recuerda, la genealogía de Jesús del Nuevo Testamento fue escrita en griego de listas hebreas. Por lo tanto, nombres pueden ser cambiados en la traducción. ¿Cuántos de ustedes son de antecedentes español, alemán, Italiano, suizo, asiática o cualquier antecedente “extranjero” en que fue cambiado su nombre de “familia” cuando fue “americanizado”?

También, pensar de ti mismo, un preso en prisión. ¿Cuántos nombres diferentes tienes? Tienes su nombre “dado”, nombre de “familia”, nombre de la “calle”, nombre de la “prisión”, “nombres especiales” tu mamá o la tía te llama, “nombres especiales” tu esposa te llama y quién sabe cuántos otros “nombres”. ¿Debemos juzgar la Biblia diferente que hoy en día juzgamos a nosotros mismos?

Tomemos un ejemplo: En Mateo 1:11 tienes el nombre “Jeconías”. Pero eso es sólo una variación del nombre, “Joaquín” como usado en el Antiguo Testamento. Misma persona, diferente deletreo. Si revisas la lista de Lucas no encontrará tal nombre mencionado. Probablemente Lucas está utilizando una lista más abreviada. Él posiblemente no tenía acceso a la lista más completa que Mateo tenía o estaba simplemente más interesado en las cabezas principales de la familia. Cualquiera que haga una búsqueda genealógica de su familia entiende esas problemas. Montón de “conexiones perdidos”. Todavía estoy encontrando los huesos en los “conexiones perdidos” de mi familia.

Además, veemos este problema con nombres en Proverbios capítulo 31. ¿Quién es “Rey Lemuel”? Bueno, en realidad, podría haber una explicación simple. Proverbios fue escrito por el Rey Solomon. Tal vez fue llamado “Rey Lemuel” en el capítulo 31 porque, si lees con atención, encontrarás que el capítulo 31 le fue enseñado por su madre. “Lemuel” puede ser una expresión de cariño que ella usó para él cuando era un niño mientras enseñandolo estas palabras. ¿Vea que sencillo? ¿Cuántos de ustedes tienen nombres especiales del cariño que se te han dado por su mamá, abuela y tías, etcetera?

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